“NO VENGO A PEDIR QUE ME VOTEN, VENGO A PEDIRLES QUE SE REBELEN”

por Sergio Mansilla.- s.mansilla.v@gmail.com

Fuimos al encuentro de Alejandro Abraham, candidato a Intendente de Guaymallén por el Frente Elegí, que lleva como candidata a Gobernadora de Mendoza a Anabel Fernández Sagasti y como Presidente de la Nación a Alberto Fernández. Nos encontramos con una charla de un cuadro político del peronismo mendocino. Para conocer el pensamiento en profundidad del candidato
Quizás cabe recordar que Guaymallén es el departamento más poblado, no sólo de Mendoza sino del oeste argentino, con una realidad heterogénea en su extensión territorial: zonas residenciales, urbanas, suburbanas y rurales.

Nos recibió en el living de la casa que funciona como comando, cerca de la sede del Partido Justicialista de Guaymallén. Había hecho un lugar en su apretada agenda de campaña ante una solicitud que apareció imprevista de un día para el otro. El entrevistado nos conoce y le interesó la propuesta de una charla para nuestra revista, una charla que pudiese tener alguna apertura para tratar temas relacionados con la campaña pero tal vez con un desarrollo distinto al de las entrevistas más comunes de campaña electoral. Aquí un extracto de la charla.

zc. – Hemos visto en sucesivas declaraciones tuyas que has fijado como prioritario temas como el hambre y la pobreza. ¿Podrías ampliarnos esta idea? ¿Qué medidas tomarías?

aa. – Primero me parece totalmente indignante que un dirigente esté pensando en medidas como asfalto, cloacas, cuando hay hambre en los pibes y los viejos se nos mueren de hambre. El hambre de los pibes condena y condena para siempre. No es que si vos te desnutrís, en el segundo semestre te dan de comer más y zafás. No. Cuando se produjo el cuadro de desnutrición te mata neuronas y es para siempre. Y el proceso de crecimiento se afecta para siempre. Y entonces te decís “a partir de eso ¿de qué podés hablar?”. Tenés que ocuparte de eso. Hoy. Después vemos la obra pública, el desarrollo, la ciencia y el conocimiento, que obviamente hay que hacer todo eso, pero lo primero como argentino, como ser humano, no se te pueden estar muriendo los pibes, o desnutriendo. O como con los viejos. Es tremendo. Hay un genocidio en la Argentina. ¿Cómo? El viejo tiene como norma de vida ser el tipo más cumplidor en la sociedad. Cobra su haber jubilatorio y sale corriendo a pagar la Municipalidad, el Impuesto Inmobiliario, los servicios, la luz y el gas. Lo cual hoy insume, dicen, entre el 25 y 30 % de sus haberes. Bueno, imagináte lo que le queda para comer y remedios. Entonces el tipo está mal comido y pésimamente medicado. Sumále que ahora ahorra en invierno para no gastar en gas, no prende la estufa. ¿Qué pasa con este tipo? Está con frío, mal comido y mal medicado. Termina en una neumonía. Y después se preguntan “¿Che, de qué se murió el abuelo?”, “De neumonía…”, y bueno, como es parte de las muertes naturales, lo naturalizamos. Pero se nos están muriendo. Gente que podría, a lo mejor, vivir unos años más. ¿Medidas concretas? Sostener merenderos comunitarios. Algo con lo que en principio no estoy de acuerdo, pero hay que sostenerlos. Desde el Estado municipal, con alimentos, con ayuda, con todo lo necesario. Entendiendo que va a ser una transición. El
período desde que se vuelva a encender la economía hasta que se ponga en movimiento. No sé si el Municipio puede sostener una demanda como los de los programas nacionales, pero si los merenderos. Que yo digo que es una distribución de la pobreza. En vez de una distribución de la riqueza, se hace una distribución de la pobreza. El pobre está ayudando al indigente. Ese es el nivel de solidaridad de nuestra gente. Altísimo. Entonces ayudemos que al pobre no le cueste tanto. Que desde el Municipio nos metamos, para ayudar, en este berenjenal. Y hasta que se recomponga el PAMI, a lo mejor desde un gobierno popular, Alberto Fernández en un mes le devuelve al PAMI lo que le sacaron, digo hasta que se recomponga crear un banco de medicamentos municipal para los viejos. Trabajar junto a los centros de jubilados en una distribución de medicamentos institucionalizada. Todo esto como dos medidas urgentes en esta crisis alimentaria y de medicamentos. No vamos a trabajar en esto para los que hacen de la política algo clientelar. Vamos a trabajar junto a los centros de jubilados y junto a los vecinos que se preocupan por el hambre de los pibes.

“En charlas con los vecinos, recordamos siempre lo que dijo González Fraga, que
estábamos viviendo una fantasía, que era impensable que un trabajador tuviera aire
acondicionado, auto y vacaciones. Les definió la vida.”

Anabel Sagasti y Alejandro Abraham

zc.- Hay otros temas que también aparecen como de la agenda inmediata que vierne, como los temas de género, de diversidad.

aa.- Si. Los temas de género ya están entre nosotros. Los temas de género hay que seguirlos trabajando fuertemente. No pueden haber femicidios. Pero me preocupan mucho las necesidades más básicas como la alimentación y el cuidado de la salud. En charlas con los vecinos, recordamos siempre lo que dijo González Fraga de que estábamos viviendo una fantasía, que era impensable que un trabajador tuviera aire acondicionado, auto y vacaciones. Les definió la vida. Porque si no tenés auto, no tenés casa, se te achican los gastos. No tenés auto, no tenés que pagar combustible, patente, seguro. Si no tenés aire acondicionado no tenés que pagar más luz, si no tenés vacaciones no tenés más gastos. ¿Por qué dijo esto? No lo dijo en un sentido del ahorro en la crisis, porque estamos saliendo de la Segunda Guerra Mundial. No. Lo hizo para bajar las expectativas de la calidad de vida de la población. ¿Por qué? Porque iban a ajustar salarios. Entonces, primero te tiraron una bomba, luego todo un proceso de culturización en donde vos tenías que acostumbrarte a vivir así, para bajarte el salario y que el ajuste fuera acorde a tus ingresos. Si antes te demandaba cincuenta mil mangos para vivir, por ejemplo, ahora con veinticinco mil te tiene que alcanzar. Y no te quejés porque estás bien. Es tu realidad. Sobre eso han hecho un trabajo de penetración cultural muy fuerte.

zc.- También esto se ve en otras partes del mundo. En Europa están teniendo un grave problema con la igualdad social en amplias capas de la población. En EEUU también. Es como si el capitalismo estuviera quedando desnudo y mostrándose como es…

aa.- Es el capitalismo salvaje. Sobre eso tendremos que trabajar, sobre lo cultural. A los vecinos les digo que no vengo a pedir que me voten, les vengo a pedir que se rebelen. Que no se acostumbren a vivir como ellos quieren que vivamos. ¿Por qué un trabajador o una trabajadora no puede tener derecho de llegar a su casa, prender la luz o el gas? Llegar a comer y estar fresco en verano o calefaccionado en invierno. No se acostumbren, rebelense. Si no vamos a caer en ser una sociedad en donde las clases sociales saben que
no hay movilidad social ascendente, como en Chile, y se quedan ahí. Es lo que buscan estos tipos. A eso apuntan como cuando la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal dice “¿para qué hicieron diecinueve universidades, si los pobres no van a estudiar?” Te están condenando a ser de la “casta pobre”, porque Dios lo quiso dirá alguno que es religioso. Quieren hacerte creer que esa es tu realidad. Los tipos trabajan directamente sobre aculturizarnos. Te dicen cómo tenés que vivir y te sacan los próceres de los billetes. Marcos Peña te dice como con ingenuidad “sacamos los muertos y ponemos seres vivos en los billetes” y te borran la historia. Y la enseñanza de nuestra historia tampoco ayuda. Demasiada historia liberal, de Billiken, que sirve para un determinado modelo de país. Una historia donde hubo fuertes contradicciones internas y luchas que no se enseñan. En eso el Peronismo siempre terminó fracasando porque se sembraron semillas que después no se pudieron institucionalizar. Podemos ganar elecciones, pero vamos a seguir perdiendo en el fondo si como peronistas no damos la batalla cultural, vencemos y ponemos las instituciones alineadas con la cultura de nuestro pueblo.

zc.- Hay un ejemplo en el proceso llevado adelante en Bolivia respecto al respeto por la pluralidad de culturas, al reconocimiento de un plurinacionalismo que va en contra de lo que hicieron los liberales en su intento y consolidación de un discurso único y de una homogeneización de la cultura.

aa.- Y eso lleva a la falta de respeto por el otro. Así nos dividen. La Declaración de la Independencia se redactó en quechua, aymará y en castellano.

zc.- Las levas de San Martín también se redactaron en diversos idiomas, en quechua, aymará, mapuche, tehuelche, hasta en inglés y francés. Es como que antes de la implantación del liberalismo con la generación del ‘80, había un respeto por la diversidad, una matriz de aceptación que es desplazada con el discurso hegemónico del liberalismo.

aa.- Puede parecer que estoy llevando a un devaneo la charla, pero me parece fundamental también el proyectar a qué tipo de sociedad vamos, y la relación con la identidad cultural y la diversidad de miradas, porque eso somos. Y si no, se termina transformando el Peronismo en una especie de emergencias médicas, y cuando la gente sale un poco de la mala “ahora soy bacán, soy europeo, voy a vacacionar al Caribe”…y no es así, sino siempre caemos en los ciclos, entonces también cómo hacemos para realizar un proceso cultural de integración…Y nosotros tenemos nuestra responsabilidad, no hemos tampoco trabajado con la formación en la doctrina con nuestros compañeros, los militantes padecen esta falta de formación terminan siendo parte de una máquina que sale a juntar votos. Si no cambiamos esto vamos mal, muy mal.

zc.- Veo una cuestión que parece importante, respecto a lo que mencionás sobre la participación, la rebelión, y es que nuestra comunidad presenta alguna organización mínima, tenés uniones vecinales, centros de jubilados, escuelitas de fútbol, y ordenan sus necesidades y demandas, no tenés que salir a buscar al voleo, pero ¿no hay también una profunda falla o error en no haber trabajado más sobre la organización de la comunidad y en esa cultura, y en no haber institucionalizado más ese desarrollo…?

(pasa por la calle un vehículo con altoparlantes con la publicidad electoral de Abraham, y pareciera que va pasando a paso de hombre justo por el frente del comando…)

aa.- Decíles por favor que no pasen por acá, que no es necesario…(se dirige a un colaborador) – en esto nos hemos convertido, en endogámicos… Disculpá, volvamos. Creo que sufrimos una gran derrota y no nos dimos cuenta, y hoy estamos viéndolo, y es cuando a finales de la dictadura se reformó la Ley de Partidos Políticos. Nos concentramos en el Partido y perdimos el concepto de Movimiento. Bueno, eso fue un balazo en la frente que nos dieron. Recuerdo que parte de los debates anteriores a ese momento se daban por si eras un militante del Movimiento o un partidocrático. Si estabas en el Partido era mal visto, te estabas apartando del Movimiento, ser Diputado, Concejal, nada de eso. Militabas en el sindicato, en el barrio, en la Universidad, en el club, en la Iglesia, eso era un militante. Nos encorsetaron en la partidocracia y nos metieron un tiro. Y esto es lo que hay que recuperar. Están las organizaciones pero no está el Peronismo en las organizaciones.. Soy parte de una generación casi perdida, que vivió todo el proceso juvenil de formación en dictadura y después caímos con esta Ley de Partidos, con la derrota, la renovación peronista, con el bordonismo acérrimo con elecciones internas con una crucesita para candidatos, con toda la militancia detrás de eso y las consecuencias las vemos ahora. Entonces es jodido…

zc.- Si estuvieras en la Intendencia ¿qué medidas tomarías para facilitar la expresión de la Comunidad Organizada?

aa.- Creo que primero hay que fortalecer todas esas instituciones. Y después desarrollar acciones que permitan retroalimentar relaciones entre Gobierno, Estado y las Organizaciones. El Peronismo debe formar cuadros auxiliares de conducción que sean servidores y parte de las Organizaciones. Faltan cuadros auxiliares. No los tuvieron Néstor ni Cristina. ¿Por qué las “cadenas nacionales” recurrentes? Porque faltaron las poleas de transmisión que son los cuadros políticos. Necesitamos volver al concepto movimientista y provocar cambios culturales. Hay desafíos fuertes para las generaciones de este tiempo. Porque además de estos temas, también hay que pensar para adelante. Necesitamos como sociedad definir un modelo para las mayorías, y sobre qué pilares vamos construir el desarrollo, ¿el desarrollo de la ciencia y la tecnología?, ¿del conocimiento?. Tenemos que salir del círculo de ser el Peronismo siempre la ambulancia social.

Junto a Lucas Ilardo y Anabel Sagasti, una alianza que dio que hablar

zc.- Respecto a la corrupción en el manejo de lo público, en los medios te han preguntado frecuentemente sobre Lobos y has dejado tu opinión, pero en la calle, los vecinos y ahora en campaña ¿es algo que pregunten o cuestionen?

aa.- Algunos por ahí me dicen “Alejandro, te fuiste y nos dejaste a Lobos”, y qué querés, si pudiera adivinar el futuro… Pero además, siempre tengamos presente que aunque estemos seguros de algo respetemos el principio de inocencia de la gente. Si no nos acostumbramos a respetar que el otro es inocente hasta que se demuestre lo contrario,
estamos fritos. Porque ahora hay primero una condena mediática y luego una condena social de la cual después no salís más. La absolución judicial no le interesa absolutamente a nadie. El tipo ya es un delincuente. Respetemos esto. Lo digo siempre, Marcelino tiene la misma cantidad de causas por los mismos hechos que Luis Lobos y respetamos el principio de inocencia. Tanto para unos como para otros.

zc.- ¿Hacer política sobre estos hechos es cortina de humo?

aa.- A ver…, como dije, me lo plantean, me cuestionan lo de Lobos, pero en política suele pasar a menudo que los delfines se convierten en tiburones. Después hubo un enfrentamiento interno feroz, muy grande, pero no me van a ver nunca ni judicializando la política ni politizando la justicia. Si yo judicializo la política es porque no tengo propuestas. Cuando mi único discurso es “Lobos” quiere decir que no tengo propuestas para el futuro, para hacerle a los guaymallinos. Y cuando politizo la justicia estoy destruyendo la República. Si los jueces no gozan de cierta independencia es un desastre, se te acaba la última esperanza de dónde reclamar tus derechos.

zc.- En este tema también Bolivia avanzó en la elección de los jueces por voto popular.

aa.- Porque la gente debe saber quiénes corno son los magistrados. Porque tenemos un Poder del Estado que es secreto y oculto. Una locura. Cristina quiso dar un primer paso democratizando el Consejo de la Magistratura, el segundo eran jueces con períodos limitados y sujetos a elección. No pudo. Tuve mis dudas sobre cómo evaluaría la gente a los jueces, pero siempre se le encuentra la vuelta.

zc.- Se puede resolver por el hecho de la cercanía, la proximidad que te da vivir en la comunidad, ser vecino. Esa cercanía funciona como un control, mientras más cercana son las relaciones, más difícil se te hace alejarte del deber de tus funciones.

aa.- Claro ¿por qué un fiscal no puede ir a una unión vecinal? “Miren vecinos, el caso tanto lo estamos estudiando, este otro caso estamos mal porque no encontramos al sospechoso, se escondió, y el tercer caso no sabemos ni quién es”…Que la gente pueda hablar con el fiscal. En EEUU a los fiscales los votan, el fiscal se rompe todo para resolver los casos porque tienen que ir a elección…Es todo un debate a solucionar el de la democratización de la justicia. Si yo voy al supermercado, mucha gente me reconoce, y se acerca y te pregunta o te recrimina. Si va un juez, que se mandó una gran macana o hizo una sentencia brillante, no lo conoce nadie. Está en la cola y vos no sabés quién es.


¿qué mensaje le dejarías a los vecinos de Guaymallén? -Que se rebelen. Se puede
vivir mucho mejor en Argentina, en Mendoza y en Guaymallén. Con un cambio de
gobierno y de políticas. Entendiendo que no pueden condenarnos a vivir mal. Nadie.
El voto es un acto de rebelión ante los que nos quieren hacer creer que las cosas no
pueden cambiar para bien.”


zc.- Si fueras Intendente, ¿qué medidas tomarías para controlar desde lo institucional la corrupción en el manejo de lo público?

aa.- Hay herramientas que ya existen, como el acceso a la información y la participación ciudadana. El presupuesto participativo, por ejemplo, donde se involucran los vecinos. Cuando los vecinos de un barrio lograron tener una parte del presupuesto para la construcción del centro comunitario, los vecinos se involucran fuertemente y nadie va a
poder aprobar nada que los perjudique, “¿por qué contratan esta empresa si estas otras cobran la mitad?”. Participación ciudadana y acceso a la información. Después, crear consejos sectoriales. Que los distintos sectores de la comunidad puedan opinar y hasta dictaminar sobre políticas. El consejo de la tercera edad, el consejo del comercio, la industria y la producción, por ejemplo. Formalmente sus dictámenes no pueden ser vinculantes, pero de hecho lo son. Antes de un aumento de tarifas, pueden opinar sectorialmente y eso genera una verdadera carga pública para el funcionario que tiene que decidir. La idea es meter a la comunidad en la gestión de gobierno. Comunidad en la gestión.

zc.- En otro orden de cosas ¿por qué elegiste la actividad política?

aa.- Fue una cuestión de vivencias desde niño. Mi abuelo por parte de mi vieja era de FORJA. En sus últimos años acompañaba a todos lados a De la Sota. No lo alcanzó a ver gobernador porque se murió antes. Siempre llegaba el Gallego y le decía “vamos viejo, acompañáme”. Le tenía un gran respeto a mi abuelo

zc.- ¿Cómo se llamó tu abuelo?

aa- Arce, Augusto Arce. Era del gremio ferroviario, de la Unión Ferroviaria. Mi abuela era docente y gremialista también. Mi abuela siempre me contaba de los tiempos en que vivieron en Añatuya, antes de irse a Córdoba. La gente no tenía agua. Habían dos o tres pozos comunitarios y nada más. Mi abuelo trabajaba en el ferrocarril y la gente cuando pasaba el tren con tanques de agua, le ponían troncos en las vías para que se detuviese y poder sacar un poco de agua. Cuando llegó el Peronismo, Evita se enteró de esto y a los meses ya estaban las obras que llevaron agua al pueblo. Evita era como la VIrgen María para el pueblo, me contaba mi abuela. Relatos así, muchísimos, y de lo que ellos hacían y participaban. Después, en mi casa, mi viejo estuvo con la Tendencia y se reunían con compañeros todo el tiempo. Así que mamé política desde chico.

A los quince años, entré en el Peronismo de Base. En 1975 se hizo la huelga general con la que se echó a López Rega y los secundarios teníamos que garantizar que las escuelas no abrieran. Al paro adhirieron casi todas las escuelas. Yo iba al Santo Tomás, imaginate, era de las pocas escuelas que no adhería. Nos dieron llaves, fierros y masilla para cerrar las escuelas. Le dije al Carlitos Rojas, que después fue concejal de Capital, que mantuviera la boca cerrada sobre lo que hicimos. La escuela tuvo problemas para abrir. Pasó un mes y me dicen “Abraham, lo llama el rector”, voy y lo veo al Carlitos Rojas. También habían unos tipos intimidantes. Le dije al Carlitos “hablaste la puta madre…!”. Los tipos que estaban ahí con el rector se veían serios y metían miedo. Me hice el boludo y le dije al rector que nos perdonara, que había sido una travesura, una apuesta a que tampoco la escuela iba a abrir, que nos iban a castigar fulero en casa. Bueno, zafamos pero igual me hicieron perder el año. Después del golpe fueron a buscarme a mi casa. Le pegaron a mi vieja que les dijo que no estaba. No volvieron. No era yo importante.

No tuve una militancia universitaria fuerte. Quería estudiar Historia pero mis viejos arquitectos insistían en que siguiese el mandato familiar. Me decidí por Derecho, que tiene
historia y formación humanista. Acá en Mendoza la única Facultad de Derecho era en la Mendoza, privada. A mitad de la carrera me pidieron que me retirara, que me daban el pase a cualquier otra Facultad. Me tenían como el gremialista, no hay centro de estudiantes pero siempre hacíamos algo con mis compañeros. Además invocaban el “mal antecedente” de mi viejo, de la Tendencia y había ayudado en la toma de la Universidad en 1975. Así llegué a la UBA. Otro mundo. había otro movimiento, por abajo. Así y todo con la importancia académica de la UBA está completamente infiltrada de liberalismo. Imagináte en esa época. Tuve profesores como Benegas Lynch, como Federico Pinedo (el padre de Pinedo de Cambiemos) en Economía Política. La rendí libre. Recuerdo que eramos unos quince el día del exámen, entra Pinedo y pregunta “quiénes son radicales, quiénes son liberales, quiénes son comunistas, quiénes son peronistas”, yo era el único peronista, y dice “bueno, los comunistas me van a hablar de Marx, los liberales de Adam Smith, vos peronista de Keynes…” “y nosotros..?” le preguntan los radicales, “Ustedes elijan tema” les dice, “por qué” le preguntan, “porque no son nada”. ¡Los mató! “TIenen media hora y vuelvo a tomarles el exámen”.

zc.- ¿Qué es la política para vos?

aa.- No quiero caer en la frase de que es la única herramienta válida de transformación. Creo en realidad que la política es la vida, es la vida del nosotros. Algunos lo exteriorizan a través de la militancia partidaria, pero creo que es o está en toda la vida, en la vida en común. Es como dijo Aristóteles, el hombre es un animal político Y para mí, en lo personal es una pasión. Pero si, es cierto, es la única herramienta para transformar la sociedad.

zc.- Ante el hecho electoral del domingo 29 de septiembre ¿qué mensaje le dejarías a los vecinos de Guaymallén?

aa.- Que se rebelen. Se puede vivir mucho mejor en Argentina, en Mendoza y en Guaymallén. Con un cambio de gobierno y de políticas. Entendiendo que no pueden condenarnos a vivir mal. Nadie. El voto es un acto de rebelión ante los que nos quieren hacer creer que las cosas no pueden cambiar para bien.

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