LA CHOLA

“La historia de nuestro pueblo y la de todos los pueblos del mundo muestran a la mujer en la vanguardia de todas las grandes gestas colectivas” Eva.

“La historia de nuestro pueblo y la de todos los pueblos del mundo muestran a la mujer en la vanguardia de todas las grandes gestas colectivas” Eva.

Permanentemente estamos indagando, formulando y reformulando cuál es el rol de la mujer en el pueblo, en la política, en el mercado laboral. Cuando hablamos del rol de la mujer ¿De qué mujer hablamos? ¿Bajo qué sistema lo analizamos?

Podemos analizarlo en la actualidad bajo la destrucción del tejido social producto de las políticas neoliberales que se implementan o  podemos analizar ese mismo rol en la época donde la oligarquía terrateniente hambreaba al pueblo argentino. Cualquiera de los dos momentos tiene de protagonista a la Chola.

Eva Peron

Seguramente, si hacemos referencia a la Chola es posible que te sientas identificada o tengas la sensación de que la conoces, porque en definitiva todas somos, en parte o en momentos, esa mujer. Esa mujer que nace en la pobreza, en la opresión, y convive con la ausencia, la soledad y la violencia. Convive y sobrevive a la opresión de un sistema que históricamente ha tenido como centro y eje a las mujeres. Pero como la realidad es aún  más cruel le sumamos el agravante de la pobreza. ¡Qué castigo ser mujer y pobre en esta sociedad!

Entonces, vamos analizando y caracterizando el contexto donde se desarrolla la vida cotidiana de la Chola y comenzamos a sentirnos más cerca. Todas transitamos por la soledad, la ausencia del Estado, la ausencia de los padres, la ausencia de los varones con quienes procreamos. Todas. No hay ninguna que no sepa qué es la violencia en cualquiera de sus tipos, no existe ninguna mujer que no haya sido afectada.

Y si hablamos de afectadas, no es necesario irnos muy lejos. Nos vamos a unas cuadras de casa, tomo el colectivo y en 10 minutos estoy en el hogar de una amiga, una compañera, una madre soltera que  cada viernes abre sus puertas para dar lugar a una merienda colectiva. Ese día de la semana se transforma en un lugar de encuentro donde hace algunos años compartimos risas y llantos, sueños y duras realidades. A mi me gusta decir que organizamos la solidaridad y frente a la dura crisis que atraviesa nuestro país, las mujeres nos organizamos para darle una taza de leche a les pibes.

Pero no tengo que romantizar la pobreza, eso que llamamos “amor” es trabajo no pago dice Silvia Federicci. ¡Y claro que lo es! Donde no está el Estado, estamos nosotras, está la Chola. ¿Cuantas Cholas tiene este país? ¿Cuántas mujeres ponen a disposición del colectivo sus casas, su tiempo, su dinero y su cuerpo para acobijar a las víctimas de la necropolítica?

Esas víctimas, incluye a todas las cholas de nuestra patria que históricamente han paleado la crisis, están reflejadas en la que fue abandonada con 9 hijos e hijas por su marido, la que era víctima de golpes y vejaciones de su compañero de vida, la que la abandonó el padre, la que no pudo terminar el colegio, la que tiene trabajos precarios, la que vive al costado de la vida que nos ofrece el mercado. Estamos en todas, en un poquito de una, en otro poquito de otra. Pero cuando todo el relato parece socavar la esperanza, aparece en la historia Ella, la dama de la esperanza.

La dama de la Esperanza nació en los Toldos bajo el nombre Eva María Ibarguren el 26 de abril de 1919 y su familia le decía La Chola. En el registro Civil de Junín sale anotada como María Eva Duarte y se registra la fecha de nacimiento el 7 de mayo de 1922. La falta de precisión en los datos tiene que ver con la necesidad de corregir la imagen de la futura primera dama, para encajar en la Argentina pacata y conservadora de 1945. En primer lugar, el apellido materno reflejaba el abandono y por lo tanto su condición de hija bastarda y en segundo lugar, al corregir la fecha coincide con el año en que su padre biológico quedó viudo.

Navidad histórica

Tanta burocracia para que pase a la historia simplemente como Evita. Cuando Eva tenía 7 años, la noche de reyes recibió una muñeca alta y hermosa pero sin una pierna. Los escasos recursos de su madre habían permitido acceder a una muñeca incompleta. Cuando la Chola la recibió se sorprendió pero inmediatamente su mamá le dijo que  los reyes se la habían traído para que la cuidara. Esa era su misión. “Cumplías tu misión con fervor y alegría ¿Intuías a caso que ningún acto de amor, de solidaridad debe ser triste? (…) De esta manera, la vida le enseña que en la Argentina, en la noche de reyes hay chicas que reciben muñecas con dos piernas y otras con una”  relata Norberto Galasso en el libro “La compañera Evita”.

Así, con esta anécdota sencilla y maravillosa como es Eva, entramos en la vida de la Chola. La Chola que fue pobre, hija bastarda, actriz, puta para los oligarcas, rebelde, negra y peronista. Es la misma que construyó y materializó, junto a su compañero de vida el sueño de una patria justa, libre y soberana con un rol activo en lo social y en lo político. De este modo, llega la hora de la mujer en la política argentina, no relegada ni invisibilizada, sino protagonista. “La historia de nuestro pueblo y la de todos los pueblos del mundo muestran a la mujer en la vanguardia de todas las grandes gestas colectivas”, decía Evita en su discurso POR QUÉ SOY PERONISTA, 1948.

En la Argentina de 1945 y en la Argentina del 2019 viven y sobreviven las mujeres que nos enfrentamos a las imposiciones de un sistema patriarcal que nos margina y violenta. Pero al mismo tiempo nos organizamos en el barrio, en el trabajo, en el club, en la universidad, en la política. Porque la política sigue siendo el instrumento para transformar la realidad, sigue siendo (y espero que siempre lo sea) el lugar donde nos encontramos y construimos los sueños que por voluntad popular llevamos a cabo. Lo hizo Evita cuando se fue de su pueblo y llegó a la “gran ciudad”, joven, pobre y sola pero con una voluntad de vencer admirable. Y un día conoció al General y empezó esta historia de amor. De amor entre Juan y Eva, entre ellos y el pueblo. Lo hace la Chola, cuando cría a sus nueve hijos sola y al mismo tiempo le abre el portón del fondo de su casa, a los niños y niñas de su barrio. Estas mujeres con causa común, con destinos y realidades que se encuentran y desencuentran son las que reconstruyen el tejido social.

Las cholas bolivianas, hacen referencia a las mujeres mestizas y sus vestimentas tienen origen en el período de colonización cuando las señoras europeas impusieron a las sirvientas usar estos atuendos. Es decir, en Bolivia también existen cholas, discriminadas por su origen étnico, por su condición socio-económica, por su apariencia y aspecto físico. Las mismas, se organizan, trabajan en comunidad y en la actualidad muchas de ellas son parte del gobierno del Estado plurinacional que conduce Evo Morales. Dicen que Evo fue bautizado con ese nombre en homenaje a Eva Perón. Evo que viene del mismo lugar y llevó a su pueblo al mismo pedestal. ¿Es casualidad? ¿O será la causalidad del cholismo latinoamericano que resiste, pelea y se instala?

No lo sabemos, pero lo intuimos. En la patria grande habitamos las cholas, las del sur, las del norte, las del este y el oeste. Nos organizamos, damos batalla, ganamos, perdemos. Pero estamos, estuvimos y estaremos porque es la historia de una lucha y un amor… un amor como no hay otro igual, que me hizo comprender todo el bien y todo el mal. El de las cholas.

Vero Benitez

Secretaria de la Rama Femenina. Partido Justicialista Guaymallén-Mendoza.

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