EL MENDOEXIT DEL ARREGLO DE LA DEUDA

 

 

Por Carlos Salinas

 

El Ministro Guzmán a nivel nacional, llegó a un acuerdo con los acreedores privados extranjeros, atrás quedaron ocho meses de ardua negociación y no pocos minutos de operaciones mediáticas orientadas a desgastar el gobierno de Alberto Fernández, supongo que el actual Presidente sabía desde un principio que la oposición no iba a ser tan tolerante como fue el Frente de Todos con Mauricio Macri y esto no es un eufemismo porque el gobierno anterior pudo terminar su mandato gracias al apoyo de la oposición y a pesar de todas las chambonadas de Juntos por el Cambio.

El primer punto que hay que analizar es el marco en el que se alcanza dicho acuerdo.

A comienzos del 2020 a nivel global se preveía una caída de la economía global del 2,3 % y para Argentina esa estimación era de 5%, según la Organización Mundial de Comercio, el FMI y el Banco Mundial producto de un marco recesivo general, agravado en nuestro caso por un fenomenal traspaso de los Sectores Productivos al Sector Financiero.

Argentina entró en default, no declarado, en Marzo de 2018 y fue sostenida por la ayuda de la Casa Blanca, tal como lo manifestó Mauricio Claver, asesor de Trump, que presionó al FMI para que otorgara un stand by por fuera y en contra de las reglas, opiniones e informes de los mismos técnicos del organismo. Esta situación llevó a reconocer a la prensa pautada que, Juntos por el Cambio por fin logró tener plan económico luego de la firma del acuerdo, similar argumento que los desmemoriados están utilizando contra el gobierno de Alberto, es decir la falta de un plan.

El país venía de varios años de déficit de Balanza Comercial. En 2019 tuvo un superávit comercial de u$s 15.990 millones, hay que señalar que dicho superávit fue impulsado por el temor de los exportadores al gobierno de Alberto Fernández, lo que motivo una liquidación sin precedentes de exportaciones. Este dato no es menor por cuanto el pago de la deuda a acreedores extranjeros es en dólares y la única forma genuina de acceder a esos dólares es por saldo favorable de la Balanza comercial o Endeudamiento.

El valor de la deuda total a comienzos del 2020 año ascendía a u$s 323.065, de ese total más del 70% debe pagarse en moneda extranjera. Con vencimientos por u$s 61.902 millones en el año y u$s 52.034 millones del 2021 al 2023.

Era evidente que Argentina no les podía hacer frente, también acá hay que remarcar que cuando en el 2015 asumió la coalición de Juntos por el Cambio la prensa y el gobierno instalaron la idea de la bomba de tiempo que les había dejado el Ministro saliente Axel Kicillof hecho, que de haber sido cierto hubiera impedido el nivel de endeudamiento que tuvo los cuatro años de gestión de Mauricio Macri.

Un tema que plantearon Alberto Fernández y Martín Guzmán conexo a lo que vengo desarrollando era la falta de sostenibilidad de la deuda por dos aspectos fundamentales la imposibilidad de generar los recursos para pagar los vencimientos y la concentración de dichos vencimientos en un corto plazo de tiempo, en síntesis, el Plan de Pago propuesto por Cambiemos carecía de sentido común.

Es en este marco que Argentina presenta, el 6 de Julio, la propuesta de arreglo de la deuda de u$s 66.238 millones compuesta por 21 títulos en moneda y jurisdicción extranjera ante la Comisión de Valores de los EEUU que consistía básicamente en aplanar la curva de vencimientos, proponiendo cinco nuevos instrumentos, con vencimientos entre 2030 y 2047. No realización de pagos hasta Noviembre 2022, tres años de gracia. Bonos “step up” con fuerte quita de intereses y respeto por el Capital.

El 03 de Agosto Argentina logra alcanzar un acuerdo con los principales acreedores.

Restan renegociar u$s 44.000 millones con el FMI (recuerden que el gobierno renunció a hacer efectiva la última etapa del stand by por u$s 13.000 millones lo que hubiera elevado la deuda con el Organismo a u$s 57.000 millones); con el sector privado en moneda nacional y extranjera u$s 53.000, pero con jurisdicción argentina, que incluye alrededor de u$s 41.000 millones en títulos públicos que debe reestructurar para asimilar sus condiciones al canje propuesto a los títulos con jurisdicción extranjera.

Merece una aclaración el punto de partida y de cierre del valor de los bonos en la negociación. Los acreedores a fines del años 2019 pedían u$s 92 por cada u$s 100, Argentina ofreció u$s 38 por cada u$s 100 en Abril, los acreedores pidieron en promedio u$s 70 cada u$s 100. Finalmente, el acuerdo se cerró en un valor promedio de u$s 53,5 por lo que los acreedores cedieron un 73% y Argentina un 37% respecto de su propuesta original.

Es importante destacar y de hecho así lo hizo Kristalina Georgieva, actual Presidenta del FMI que el Ministro optó un camino llamativo para arreglar la deuda, primero se sentó con los acreedores privados y una vez cerrado este acuerdo va a comenzar la negociación con el FMI que puede durar varios meses.

Nótese que lo que Argentina ha logrado es tiempo, lo que busca el Gobierno con este plan es poder generar dólares, es decir liquidez para poder hacer frente al pago de la deuda, es decir mejorar su solvencia. El acuerdo es condición necesaria pero no suficiente, por delante queda el desarrollo de un Plan de Reactivación que permitan obtener un superávit fiscal y comercial.

El Plan de Desarrollo del Gobierno pasa por fortalecer el mercado interno mediante la aplicación de políticas de reactivación como el Plan Procrear que apunta al Sector de la Construcción, baja en las retenciones para alentar las exportaciones del Sector Agropecuario, quedará por resolver el siempre latente problema del precio del dólar, allí el Ministro Guzmán ha planteado la necesidad de apreciar el uso del peso, pero para que esto tenga algún color deberá generar confianza.

No hay que dejar de mencionar los efectos de la Pandemia con más de 9 millones de personas recibiendo un IFE de $ 10.000, 2.340.360 empleados de 245.000 empresas recibiendo un ATP, más un incremento del desempleo, de la pobreza, etc.

Ahora bien, por qué se demoró tanto el arreglo, acá jugaron varios factores, Argentina no era el único país con problemas financieros, si tal vez uno de los que menos herramientas tenía a la hora de renegociar, ello le impedía acceder a un mercado financiero que está operando con tasas muy bajas, además venía arrastrando una serie de incumplimientos de sus obligaciones financieras. Lo que se resolviera aquí iba a influir en el resto de los países que están renegociando sus deudas, Ecuador había cerrado un acuerdo donde pagó u$s 60 cada cien, aceptando además cambios en las condiciones de los contratos.

Queda un tema pendiente, de los u$s 100 mil millones en los que se incrementó la deuda durante el gobierno de Macri se fugaron u$s 86 millones según informe deuda-fuga del BCRA. Ello será motivo seguramente de una investigación, la deuda es legítima desde el punto de vista legal, pero ese dinero que debemos los argentinos se fue en timba financiera.

Mendoexit de la Deuda

Hasta aquí la Nación, ahora bien, qué que sucedió en Mendoza en general y con la Deuda en particular.

El primer punto es que aquí, a diferencia de lo que sucedió a nivel nacional , no se produjo un cambio de Gobierno y ello impidió reconocer públicamente los efectos de cuatro años de la política de la coalición gobernante, sobre todo porque se armó un relato mediático con respecto a la supuesta existencia de una administración de “cuentas ordenadas”, entiéndase que desde lo comunicacional la política fue perfecta porque se ancló de tal forma que le permitió a la coalición gobernante ganar por un amplio margen.

Elaborado por el Lic. Dante Moreno – Fuente DEIE

Sin pandemia ya eran preocupantes los datos de Mendoza con respecto a la pobreza, indigencia, desocupación, actividad económica y niveles de endeudamiento, todos los indicadores según datos de la UCA y de la DEIE eran peores en provincia que a nivel nacional. Estos desequilibrios macroeconómicos iban a tener fuertes influencias en el plano fiscal y financiero pero ello no se veía reflejado en el Presupuesto 2020.

La Provincia planteaba un presupuesto cuyo equilibrio estaba sostenido en endeudamiento vía roll over (pagar deuda con nueva deuda capitalizando los intereses), autorizaciones para utilizar límites de endeudamientos no utilizados, el pedido de un crédito por u$s 300 millones para un Plan de Obras sin detallar y una autorización por u$s 160 millones para el Plan Estratégico de AYSAM que ya tenía más de diez años de antigüedad, además muchas de las iniciativas estaban condicionadas a la obtención de excedentes de recaudación o ahorros de dudosa obtención.

El endeudamiento se acercaba peligrosamente al límite del 15% que establece la Ley 8706 de Responsabilidad Fiscal, y en los supuestos con los que se elaboró el presupuesto proyectaba de una caída de la actividad económica del 1,7% que estaba lejos del 5% que preveían las estimaciones más optimistas.

Elaborado por el Lic. Dante Moreno –  Fuente Stock Deuda Ministerio de Hacienda

Lo más razonable, con respecto a la deuda era esperar la renegociación que estaba comenzando el gobierno nacional antes de pensar en rollear o tomar nueva deuda.

En este marco y por el tiempo que medio entre el envío del Proyecto de Presupuesto y su sanción, Provincia debió remitir un nuevo proyecto de Ley de Presupuesto con variables que se ajustaran más a la realidad, obviamente esta situación no fue considerada.

Eran evidente la falta de capacidad para enfrentar los vencimientos contraídos con la generación de recursos genuinos, producidos por el incremento de la capacidad productiva local, todo esto, en un escenario nacional muy adverso de renegociación de deuda del estado nacional y estados subnacionales, que encarecían el mercado de crédito disponible.

Para que fuera razonable la propuesta de presupuesto Provincia debía contener: a) Un “plan de crecimiento y desarrollo de la capacidad productiva y generación de Recursos”, y b) un “Plan de sostenibilidad de la deuda local”

Otro error señalado oportunamente fue la sanción del Artículo 40º que autorizó al Poder Ejecutivo a contratar mediante el procedimiento de contratación directa, los servicios necesarios para proceder a la reestructuración de la deuda prevista por el Art. 68 de la Ley Nº 8706, dando vista previa a Fiscalía de Estado. Este Artículo se apartó de lo que establece como principio general la Ley 8706 “Art. 139- Como norma general, todo contrato se hará por Licitación Pública, cuando del mismo se deriven gastos y por remate o por Subasta Pública, cuando se deriven recursos.”, además suponiendo que existiera algún fundamento no lo enmarca en ninguno de los supuestos del Art. 144 de la misma Ley. Incorpora a Fiscalía de Estado en un rol extraño al fin que establece la Constitución Provincial “Artículo 177 Habrá un Fiscal de Estado encargado de defender el patrimonio del fisco, que será parte legítima en los juicios contencioso administrativos y en todos aquellos en que se afecten intereses del Estado. Tendrá también personería para demandar ante la Suprema Corte y demás tribunales de la Provincia la nulidad de toda ley, decreto, contrato o resolución contrarios a las prescripciones de esta Constitución, o que en cualquier forma perjudiquen los intereses fiscales de la Provincia. Será también parte en los procesos que se formen ante el Tribunal de Cuentas de la Administración Pública, al cual servirá de asesor. Gestionará el cumplimiento de las sentencias en los asuntos en que haya intervenido como parte” No surge de la redacción del articulado la fundamentación de los motivos que lo apartan de lo ya establecido considerando lo más razonable en cambiar la figura del Fiscal de Estado por la del Asesor de Gobierno Artículo 178 CP.

Esta situación derivó en una paradoja, cuando el Gobierno contrató en forma directa a las firmas Credit Suisse, Puente Hermanos, Quantum Finanzas y AdCap Securities   para que renegociaran la deuda provincial, el Diputado Lautaro Jimenez del FIT presentó una denuncia ante la Fiscalía de Estado para que investigara un supuesto perjuicio financiero y la posible incompatibilidad del Ministro Nieri con la firma Puente Hermanos, pasando a ser dicho Organismo juez y parte en la negociación.

Además de apartarse de la negociación de la deuda del Gobierno Nacional, Mendoza no habría requerido asesoramiento de la Oficina de Sostenibilidad de la Deuda Provincial del Ministerio de Hacienda de la Nación lo que, en las circunstancias actuales no era lo más recomendable.

“La Deuda Pública de Mendoza, al 31/12/19 ascendía a $ 73.073 millones de pesos equivalentes a u$s 1.220 millones a un tipo de cambio de $ 59,90, distribuida de la siguiente manera 50,64% tenedores de Bonos, 17,69% Gobierno Nacional, 14,99% Banco de la Nación Argentina, 0,19 Bancos Nacionales e Internacionales y 16,48% Organismos Multilaterales. El 72,3 % de la Deuda en u$s se explica por el Bono Mza 2024, el 27,4% corresponde a la deuda con organismos multilaterales de crédito (BID – BIRF) y el 0,3% restante corresponde al BICE. La deuda en pesos que constituye el 39,88% del total, se explica principalmente por el endeudamiento con el Gobierno Nacional que representa el 44,36% de la misma, la deuda con el Banco Nación asciende al 37,59% del total, mientras que el Bono Mza 2021 alcanza el 17,91% y los restantes bonos el 0,17%.” (Fuente Oficina Deuda Publica Ministerio de Hacienda – Mendoza)

En el Proyecto de Presupuesto el Gobierno Provincial solicitó autorización para rollear, el 100% de los  vencimientos correspondientes al 2020.

Los Bonos que Mendoza pretende reestructurar son dos el PMJ21 que vence el 2021 por $ 5.200 y el PMY24 por u$s 500 más u$s 90 que se tomaron para la construcción de la cárcel de los que solo se utilizaron u$s 26 millones.

La propuesta original de la Provincia es llevar el bono del 2024 al 2029 y bajar la tasa de interés del 8´% al 4%, y un período de gracia de no pago de intereses 2020 y 2021.

Cuál es el estado actual de la negociación, al no pagar en Junio el vencimiento de la cuota de intereses del Bono BM2024 por u$s 24,6 millones, la Provincia entró en default selectivo de acuerdo a la calificadora de deuda S&P Global Ratings, según lo reconoció el Ministro Neri , quién también reconoció “una crisis sustancial de liquidez”. La Provincia bajó su calificación crediticia a D, la más baja que se puede otorgar por una deuda soberana.

La primer propuesta, que fue rechazada, lo que obligó al Ministerio de Hacienda a efectuar las siguientes modificaciones se comprometió a elevar los cupones para llevarlos al 4,25% entre 2021 y 2023, al 5,75% entre 2023 y 2029. Asimismo, incorporó el compromiso de pagar los intereses acumulados desde mayo y aumentar el número de amortizaciones llevándolas de 11 a 13 para comenzar a pagar en Noviembre de 2023 y no en mayo de 2024 como estaba previsto. Además, sumó la alternativa de un rescate de Bonos por parte de la Provincia. Además, ofreció un incentivo (early bird) de u$s 4 para los que firmaran antes del 7 de agosto, pero hasta la fecha la situación no se ha modificado. El punto central de la negociación es que la Provincia logre postergar el primer vencimiento de Capital de u$s 166 millones que se produce en dos años.

Mendoza hasta la fecha ha obtenido una adhesión del 60% de los bonistas, debiendo alcanzar un 75% para que se pueda considerar que el acuerdo ha sido alcanzado.

La Provincia ha incorporado en la negociación la cláusula RUFO que significa que si los últimos bonistas que se incorporen al acuerdo obtienen una tasa más alta, automáticamente esa tasa es aplicable al resto de los bonistas, también existe una versión de que la Provincia estaría negociando pagar u$s 70 por cada uSs 100 lo que está muy por encima del cierre de Nación.

Lo más grave, si es que puede haber algo más que agregar es que lamentablemente hay coherencia y no se avizora cómo va a hacer la Provincia para hacer frente a sus vencimientos, cuál es el plan de sostenibilidad de la deuda, que es la misma observación que se le hizo cuando presentó el Presupuesto, incluso cuando pidió los u$s 300 millones para una serie de obras no especificadas no presentó el desarrollo plurianual de los pagos tal como hubiera correspondido.

En conclusión, la Provincia de Mendoza a diferencia de la Nación no explicitó el estado de las finanzas Provinciales, se advirtió una falta de correlatividad entre las variables tomadas en cuenta para confeccionar el Presupuesto 2020 y la realidad. Y no obstante a que, entre la presentación del Proyecto y su aprobación medio un lapso importante de tiempo no optó por la posibilidad de ajustar los números a esa realidad.

El Gobierno que recién asumía pretendió utilizar la misma metodología que su predecesor fondeándose con el dinero que le permitiera sobrellevar tranquilamente, pero las condiciones no eran las mismas y esto fue advertido reiteradamente por la oposición y por algunos miembros de su propia Coalición.

Durante todo el Gobierno de Macri Mendoza no necesitó ser eficiente, por cuanto el pago de los intereses de la deuda estaba calzado con los intereses que se obtenían por el spred entre la tasa activa y pasiva del dinero colocado en la especulación financiera (Leliqs, etc.), y perdió la posibilidad de hacer los ajustes de infraestructura necesarias para reactivar o generar mejoras en la matriz productiva, situación que se vio claramente reflejada después del triunfo en las elecciones de medio término que no motivaron no pocos viajes y enojos del Gobernador Cornejo con el Presidente Macri.

El viento de cola de la especulación financiera le permitió a Cornejo terminar su mandato e incluyo cometer el mismo error que él le atribuyó a Paco Pérez en su momento, la compadrada de pagar la claúsula gatillo, creyendo que la inflación nacional proyectada iba a estar muy por debajo de las expectativas de aumento salarial. El estuvo tres años de su gestión pagando por debajo de la inflación y pensó que el último iba a ser igual.

La Argentina entró en default en Abril del 2018, pero la ayuda de EEUU, y esto es especulación, lo pudo llevar a pensar que el Gobierno Nacional se podía sostener más de una elección y llegó a expresar su sueño de ser Presidente o Vice de la Coalición de Juntos por el Cambio, lo mínimo era un Ministerio importante para que fuera su plataforma de lanzamiento de su carrera presidencial.

Pero el 2019 trajo dos cisnes negros la brutal caída del precio del petróleo y la caída del precio de los commodities de Argentina, tal vez la liquidación extraordinaria de exportaciones, creo que también los grandes grupos económicos de  Argentina jugaron fuerte para sostener a Macri, no alcanzaron para ocultar la cruda realidad, el Sector Financiero, al final el Capital es siempre el más cobarde, optaron por fugar el dinero que el FMI puso en Argentina para sostener a Macri y esa angurria dejó colgados de un poste a toda la Coalición gobernante, tendrán los socios, supongo que en privado, efectuar el análisis de porqué la pata financiera los traicionó.

Pero los sueños nacionales de Cornejo no murieron, sólo se postergaron, el 40% de los votos de la coalición, su jefatura nacional de la UCR, haber ganado cómodamente las elecciones en su Provincia, lo hizo variar el eje de su estrategia y comenzó su carrera de ser al menos unos de los opositores más furiosos del actual Gobierno y aquí finalmente llegamos al meollo de la cuestión.

Puesto enfrente del Gobierno Nacional, Cornejo ha alentado la instalación en la Provincia de Mendoza del modelo que Juntos por el Cambio no puede demostrar a nivel nacional, y esto pasa en salud, en economía, en seguridad. El problema va mucho más allá del relato de “las cuentas ordenadas”, él ya sabe que eso no se puede sostener a pesar de que arme algunas operetas con la UCIM, la CEM, la cámara de Hoteles y Gastronomía o la UNC. El necesita imperiosamente que esto funcione y que funcione mejor que en la Nación, para ello utiliza todas las herramientas a su alcance.

Ahora bien, el razonamiento de Cornejo tiene algunos inconvenientes, el primero es que la Provincia no tiene las mismas herramientas financieras que la Nación, el segundo es que la matriz productiva de la Nación es más amplia, no tenemos soja, por ejemplo, por eso Suarez reclama el Fondo Sojero, el tercero es que las regalías petrolíferas se sostienen por el precio del valor criollo, pero en ese marco Vaca Muerta está justamente muerta.

En este marco lo que mejor podría hacer Suarez es decirle a su jefe es algo así como “Alfredo te banco a morir, te sigo acompañando en tu carrera presidencial, pero déjame sacar adelante a Mendoza, para lo que necesito sí o sí a la Nación, porque si perdemos la Provincia nos quedamos sin nada” algo parecido a lo que le debería decir su delfín y amigo Tadeo García Salazar. Es decir el correligionario Cornejo, que ha acumulado poder como nadie en la historia democrática moderna y sigue acumulando debería sacrificar algo para lograr un bien mayor que es pensar en serio en el bienestar de Mendoza, creo que todavía está a tiempo; y la oposición, bueno hasta ahora ha demostrado que, a  pesar de toda la pirotecnia verbal del ex Gobernador lo ha acompañado y ayudado a Suarez todo lo que ha podido o la han dejado.

Como diría el gran amigo de Cornejo, “Alfredo los muertos no pagan”, no se lleve puesta a la Provincia.

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