DESMANICOMIALIZACIÓN

DESMANICOMIALIZACIÓN

 

“Es un proceso de transformación del sistema de salud mental” Noemi Graciela Murekian 

 

Lic. Psicologia Karen Rodriguez

Hace unas semanas, todes nos saludabamos por el día de la salud mental y me llegaron varios mensajes saludándome para el día de la psicóloga. Y si bien estaba agradecida porque todes reconocieran la importancia que tiene la salud mental de los sujetos y la importancia de les profesionales de salud, me puse a pensar en lo necesario que resulta actualmente transformar el sistema de salud mental que tenemos hoy en Argentina, pero por sobre todo en la Provincia de Mendoza.  

Actualmente las políticas de salud mental están dadas en el marco del hospital psiquiátrico, donde los pacientes hasta hace unos años estaban encerrados, internados, muchas veces por años. Ello sin hablar de la hegemonía médica centralizada desde la patologización, dejando de lado los aspectos socio comunitarios del sujeto.  Es decir, cuando el sujeto llega al hospital, hay un abordaje del equipo interdisciplinar que lo atiende pero luego cuando este sujeto se va del lugar, no existen los recursos en la comunidad para que se lo aloje y la red social lo sostenga. Por lo que a partir de esta problemática  aparece la propuesta de la desmanicomialización como un posicionamiento que expresa el absoluto cuestionamiento al hospital psiquiátrico.

¿Qué es la desmanicomialización?

 

La desmanicomialización significa desmontar, descentrar, desjerarquizar y desarmar el manicomio, para que la salud mental sea un área complementaria de un hospital general. Tiene que ver con el desarrollo de un sistema de atención integral y territorial que permita y asegure el respeto de los derechos humanos. Uno de los puntos más fuertes es la reinserción social donde el sujeto pasa de estar aislado en el hospital a la posibilidad de vivir en su comunidad de origen. Esto es posible, primero, si se promueven los recursos de salud y las capacidades de las personas con padecimiento mental. Segundo, es necesario comprender a la persona cuando está en crisis, que la comunidad (escuela, lugar de trabajo, etc.) sea sostén en ese instante y no lo expulse, sino que lo contenga. Pero para ello es necesario informar a la comunidad cuál es el padecer de este sujeto. De esta manera, la familia, los medios circundantes, la escuela, el trabajo, los procesos terapéuticos abordan en conjunto este padecer y garantizan  la inclusión social. Es importante brindar información a la comunidad para disminuir los estigmas y las acusaciones innecesarias que se generan cuando un niñe, adolescente o adulto tiene una crisis en su vida cotidiana. Es claro que este proceso de deconstrucción del sistema de salud mental que protege los derechos de los sujetos, requiere de una voluntad política del gobierno que haga de esta transformación del sistema de salud una política de estado, y también que los profesionales de la salud se comprometan en su desarrollo.

En Argentina, la provincia de Rio Negro apostó por un modelo de salud mental comunitario, a partir de la sanción de la Ley 2.440. Esta ley, entre varios puntos a destacar, plantea disolver definitivamente la idea de peligrosidad asociada a los enfermos mentales. Se apuesta a la descentralización de  la atención en el hospital y se apuesta al territorio para promover las capacidades, dejando de lado los criterios antiguos de discapacidad. De esta manera se modifican las conductas de estigmatización y marginalización. Es decir, que en las comunidades habría cada vez más atención primaria del equipo interdisciplinario saliendo de la lógica clínica. En este punto, aclaro que la atención clínica en los hospitales generales es necesaria en caso de urgencia psicológica para el tratamiento de la crisis. Sin embargo, no es la única forma de atención. 

Lo interesante en la reforma del sistema de salud mental de Rio Negro es que se ha demostrado que la perspectiva comunitaria aborda de manera multidimensional (bio-psico-social) la salud mental del sujeto.  Es decir, el sujeto se ve reinsertado en la comunidad a pesar de su padecer o funcionamiento psíquico particular. En este modelo, el sistema de salud funcionará como una red que promueve la accesibilidad de todes. 

Hoy el sistema de salud mental es un privilegio de algunos, donde la lógica del mercado promueve la mercantilización del padecimiento, donde las prepagas y los co-seguros son cada vez más costosos. Sin mencionar además que las diversidades siguen siendo aisladas en lugares rurales aislados de la comunidad urbana. Es paradójico que a nivel de discurso hablemos de la inclusión de las diversidades pero mantengamos los centros de día o los hospitales psiquiátricos geográficamente aislados, en la periferia de la ciudad, por fuera de la visibilidad cotidiana. Por lo que considero necesaria en esta lucha que hace mucho se viene dando, que mis colegas psicólog@s dejemos de idealizar la clínica y la formación hospitalaria psiquiátrica como única formación posible. 

Estamos en  un momento social de muchos cambios, donde los viejos y obsoletos paradigmas se están cayendo. Es un momento para transformar el sistema, un sistema de salud comunitario que incluya a las disidencias y diversidades y esto no sería posible sino incorporamos a nuestra formación una visión feminista.

 

 

@karenroog /gisellakarenrodriguez@gmail.com

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.