LA VICEPRESIDENCIA DE LA NACION: ¿UN LUGAR DE GRISURAS?

La figura del vicepresidente parece haber estado destinada, a lo largo de la Historia Argentina, a un lugar relegado. La ruptura y el repentino protagonismo, por motivos diversos, cobraron en algunos vicepresidentes en determinados procesos históricos, una trama insospechada. La figura del segundo al mando cobró una relevancia particular debido a acontecimientos que realzaron la importancia del cargo.

Historias, Doctrinas y Desafíos políticos

Lic. Sergio Eschler

Cuando le preguntaron al escritor norteamericano Gore Vidal, por su sobrino Al Gore, entonces Vicepresidente de Bill Clinton, contestó con cierta ironía:

“Ahí está, en la oscuridad vicepresidencial”.

La figura del vicepresidente parece haber estado destinada, a lo largo de la Historia Argentina, a un lugar relegado. La ruptura y el repentino protagonismo, por motivos diversos, cobraron en algunos vicepresidentes en determinados procesos históricos, una trama insospechada. La figura del segundo al mando cobró una relevancia particular debido a acontecimientos que realzaron la importancia del cargo. Al menos seis vicepresidentes tuvieron que tomar el mando del país, ya sea por la renuncia o por la muerte del presidente. Desde la sanción de la Constitución de 1853 hasta hoy -166 años-, 30 argentinos/as han sido elegidos para el cargo de Vicepresidente de la Nación. Ninguno de ellos logró ser electo después Presidente. Es decir que el cargo no genera proyección política. Ya en 1868 Domingo Faustino Sarmiento, antes de asumir la Presidencia, se refiere en una carta a un amigo de su Vicepresidente, que era Adolfo Alsina -influyente gobernador bonaerense que inicialmente, en el Colegio Electoral, había sido primera minoría- de la siguiente manera: “Será Presidente del Senado para tocar la campanilla: pues en cuanto a Vice, pienso convidarlo dos veces a comer para que vea un estómago y salud que hacen del Vice una precaución inútil”. Sin embargo, en la política de la Generación del Ochenta se solía decir que el Vicepresidente sólo adquiría importancia “por accidente”. Es así como de los nueve Vicepresidentes electos en la segunda mitad del siglo XIX, tres llegaron a la Presidencia por la renuncia del Presidente tras sucesivas crisis políticas (Juan Esteban Pedernera, Carlos Pellegrini y José Evaristo Uriburu). Es decir, que uno de cada tres alcanzó la primera magistratura.  Entrando en el siglo XX, de los cinco Vicepresidentes electos hasta el golpe militar de 1930, dos llegaron a la Presidencia por fallecimiento del Presidente (José Figueroa Alcorta y Victorino de la Plaza). Hasta acá, sobre 14, son 5 los que alcanzan la Presidencia “por accidente”.

En el medio siglo de fuerte inestabilidad política que transcurre en los 46 años entre el primero y el último golpe militar, son electos 8 Vicepresidentes. De éstos, dos alcanzan la Presidencia también por fallecimiento del Presidente: Ramón Castillo e Isabel Martínez de Perón. Hasta acá, en 121 años de historia, 7 de 22 Vicepresidentes electos llegan a la Presidencia por “accidente”, a razón de casi uno cada 3. Ello muestra que este cargo no ha sido tanto la “precaución inútil” que decía Sarmiento. Con el reestablecimiento de la democracia se abre un ciclo de 36 años en los cuales han sido electos 8 Vicepresidentes, y de éstos ninguno ha llegado a la Presidencia, incluso de los Presidentes renunciaron dos sin terminar su mandato en fecha. Pero en ambos casos la crisis política no llevó al Vicepresidente al poder (Víctor Martínez acompañó a Raúl Alfonsín en su renuncia anticipada y Carlos Álvarez había renunciado antes que lo hiciera Fernando de la Rúa).

Pero en los últimos años se ha dado un fenómeno nuevo con la Vicepresidencia: ha sido la antesala de la Gobernación de la provincia de Buenos Aires. Es que 3 de los últimos 4 que han sido gobernadores bonaerenses fueron previamente Vicepresidentes: Duhalde, Ruckauf y Scioli. Este fenómeno nunca se había dado antes de 1991 y quizás parece confirmar la influencia creciente que está teniendo la política bonaerense en el ámbito nacional. En conclusión, sobre 30 Vicepresidentes electos desde 1853, si bien ninguno pudo ser electo presidente, casi uno de cada cuatro llegó a la Presidencia por renuncia o fallecimiento del Presidente, pero en el último cuarto de siglo las 2 renuncias de Presidentes no dieron paso al Vicepresidente como en el pasado y este cargo se ha transformado en cambio en la antesala de la Gobernación bonaerense. En una Argentina de baja calidad institucional, la cuestión de la vicepresidencia vuelve a cobrar interés y promete poner un toque de innovación a los próximos comicios. Si es para bien, mejor aún. Estas historias, doctrinas y desafíos políticos es lo que propone el siguiente artículo.

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