Un análisis de Futuro Justicialista Guaymallén
Todas estas oligarquías opresivas que siempre parecen estar, tienen prácticamente el mismo poder de hace siglos atrás, cuando manejaban absolutamente todo, sin elecciones. La gente no tenía acceso a nada y era analfabeta.
En las ultimas decadas, han tenido que aceptar las reglas de juego de una democracia formal y someterse a procesos electorales.
En este nuevo siglo hemos visto algo inédito en este sentido:
Siempre llegaban al poder por medio de golpes de estado porque la gente no los iba a votar nunca. Una vez, Cristina les dijo ….. “si quieren volver a gobernar para imponer su voluntad, formen un partido político y preséntese a elecciones, a ver cómo les va”. Pensábamos que mamarrachos como Macri y Milei, jamás iban a llegar a presidentes.
Pero, en los últimos años hemos visto que estas derechas – antipopulares, nefastas y colonialistas – también nos pueden ganar las elecciones.
Analfabismo digital manejado, ya no solo a través los medios de comunicación -que sabemos que son de ellos – sino a través de las redes y la IA
Tienen el poder económico, los medios de comunicación y el manejo del algoritmo.
Así, la estrategia más visible de la derecha actual parece ser la generación de este nuevo analfabetismo digital.
Hoy es cada vez mayor la población en condiciones de analfabetismo digital. Si bien existe un acceso universal a la educación formal (conquista nuestra) la gente sabe leer pero cada vez lee menos contenido formativo. El clásico de otras épocas, de llevarse un libro a la cama y leer algo antes de dormirse fue remplazado por el celular para mirar pelotudeces que, lejos de formar, distraen y entretienen, anulando la capacidad de pensar.
El analfabetismo digital de estos tiempos consiste en una incapacidad de leer la realidad y entender cómo estamos viviendo, con el sentido crítico que en otra época teníamos.
Nada tiene que ver el nivel de instrucción formal porque está lleno de profesionales con estudios de posgrado que han dejado de ser conscientes de la realidad.
Muchas de las iglesias nuevas que han proliferado provienen de EE.UU y son un instrumento de penetración imperialista como durante siglos lo fue la religión católica.
La gran diferencia, creo que está en el cambio ideológico, propagando un pensamieno individualista y méritocratico de la vida, contrario a toda actitud solidaria. Cada vez más gente se identifica con este discurso berreta y fácil de la derecha, asociandolo, seguramente hasta con valores religiosos.
“Todos unidos triunfaremos” vs. Fragmentación electoral
La fragmentación nuestra a la que llegamos en el 2015 fue la clave de la derrota electoral frente a Macri.
Probablemente haya sido producto de una conducción sumamente rígida que ocasionó divisiones y varios candidatos desprendidos del Peronismo
En contraposición, la clave del triunfo de 2019 que nos devolvió el poder fue la unión del Peronismo en el FRENTE DE TODOS.
En el proceso electoral brasileño hubieron más candidatos presidenciales que nunca. Habría que ver cuántos de ellos son desprendimientos del PT y están dividendo el voto popular.
Desconozco cómo es la conducción de Lula. Si el funcionamiento del PT (partido de base sindical) es más parecido al modelo sindical democrático de la CTA argentina o al modelo verticalista de la CGT. Probablemente, se parezca más al de la CTA porque no nacieron en el poder sino que lo forjaron desde abajo. Pero habría que ver cómo están hoy entre ellos.
Lo de Brasil de ayer, nosotros ya lo experimentamos en 2015.
Frente al poder económico, mediático y digital de la oligarquía opresora y colonialista, a la que siempre todo le resulta tan fácil, tenemos que estar UNIDOS Y ORGANIZADOS, tener la presencia posible en las redes pero también volver a manejar la calle, que es un escenario que ellos no manejan. Por más que “reglamenten” (restrinjan y penalicen) el derecho a movilizarse, nosotros tenemos que dar la lucha en la calle que tarde o temprano les va a explotar y hablar de una manera muy directa sobre qué han hecho con la guita del pueblo para el bienestar que absolutamente todos merecemos.