MACHOPOLÍTICA

MACHOPOLÍTICA

“¿De qué hablamos cuando hablamos de macho?”

Por Vero Benitez

Cuando empezamos a compartir historias, nos encontramos e identificamos unas a otras. Quizá leas esto y digas “a mi también me paso” o pienses “¿estará hablando de mi?'”. Puede ser un poco de cada cosa, porque también estoy hablando de mí.¿ Quién inventó que el silencio es salud? Lo inventaron ellos, los que hablan en nombre de la salud para disciplinar, vigilar, castigar e invisibilizar. ¿Qué es lo que realmente molesta o incomoda en el acto del habla?
Lo que enoja tiene que ver con aquello que sale a luz, que se deja ver, que se deja escuchar, mirar y sentir.Tiene que ver con lo que quieren esconder, disfrazar y tergiversar, pero siempre de un modo u de otro termina aflorando por algún lado. Es decir, siempre te salta la ficha. Salta la ficha cuando el vínculo te produce contradicciones, cuando en nombre de la división de roles y tareas (donde siempre nos ponen al final de la fila) te imponen, te empujan y te castigan.

“¿Qué es lo que realmente molesta o incomoda en el acto del habla?…”

¿Cómo nos castigan en la política? te sueltan la soga pero hasta ahí, “me dieron una tarea con respecto a cuestiones de género pero siempre me ponían actividades el mismo día y a la misma hora”, relataba una compañera. Otra aseguraba,”éramos pocas en la mesa de decisión pero al final siempre mi palabra es la que menos peso tenía”. “Me decían que tenía mal carácter que debía cambiar los modales”, aportaba una compañera (me suena familiar). “Como ya había hablado en dos actividades me pidieron que le dejara lugar a otro compañero”, me contaba una compañera en una actividad, como si a los compañeros les contaran las veces que participan y figuran.
Infinidades de historias en común, en trabajos, en armados de listas, en división de tareas en los espacios. Nosotras parece que servimos muy bien el café y las tortitas cuando una red de profesionales dialoga sobre políticas públicas y te necesitan para hacer bulto. Nosotras parece que no somos capaces de negociar o gestionar cargos, por eso hay que agradecerle siempre al macho, que aunque no esté presente, la omnipresencia siempre se agradece. Parece que los varones hacen todo mejor que nosotras, y también hay mujeres que que repiten esta lógica patriarcal sistemáticamente, porque como señala Rita Segato el patriarcado es un orden que lo reproducimos todos, todas y todes.


Parece que siempre es más fácil enojarse, correr, insultar y agredir a una compañera mujer. Siempre, no importa el lugar o el cargo. ¿Saben por qué? porque no tiene costo o el costo es muy bajo. Con los machos no nos metemos, es mas placentero yutear mujeres.No importa cuando leas esto.
Si tenes ganas de armar algo, trata de asegurarte que el macho no se enoje porque es más factible que se enfade con la mujer que disputa que con el varón que decide lo mismo. Acá hablamos por experiencia. Nos quieren afuera de la política, nos quieren en la casa. Nos quieren criando caderas, criando hijes, esperando que lleguen y tengan la mesa servida. No se te ocurra disputar poder o tener otras intenciones sin el consentimiento del macho, porque es inminente el disciplinamiento.
¿De qué hablamos cuando hablamos de macho? No hablamos de todos los varones, hablamos de los varones con la lógica de poder patriarcal, de la lógica política liberal, sectaria y elitista. Por eso, cuando hablamos de construir un feminismo popular hablamos de construir con quienes se pueden y quieren parar por encima de las diferencias, las que pensamos que podemos construir en red y las que intentamos salir de esa lógica que todo el tiempo nos divide. En esa división es dónde avanza el patriarcado y donde avanza el capitalismo. Porque no dejamos de reconocer que a la perspectiva de género no la podemos separar de la perspectiva de clase.

“No se te ocurra disputar poder o tener otras intenciones sin el consentimiento del macho, porque es inminente el disciplinamiento.”

Si tu intención es trabajar por un feminismo popular y por el peronismo , acá estamos. Somos un montón las que deseamos construir y transformar la vida del pueblo. Soñamos con un mundo con justicia social, y no nos vamos nada a la casa. En todo caso, ahora estamos en casa por decreto de emergencia, pero estamos aisladas, no solas. Estamos organizadas, tejiendo redes y aportando donde más nos necesitan. No se puede tapar el sol con un dedo muchaches. Es en vano, porque acá hay fuerza feminista organizada y llegamos para quedarnos.La machopolítica no se va a caer, la vamos a tirar.

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