LA CUESTIÓN SOCIAL EN MENDOZA. BIALET MASSÉ AUDITOR DE LA MENDOCINIDAD. TERCERA Parte

Por el licenciando SERGIO ESCHLER

INFORME SOBRE EL ESTADO DE LAS CLASES OBRERAS EN EL INTERIOR DE LA REPUBLICA

“A principios del XX, el ministro del Interior, Joaquín V. González, encomendó a Juan Bialet Massé, médico, abogado y profesor, elaborar un informe sobre las condiciones de vida de la población obrera en todo el país. Como resultado surgió el Informe sobre el estado de las clases obreras en el interior de la República, obra de gran relevancia histórica, dado que fue la primera en plantear cuestiones como el trabajo de mujeres y niños, la inspección del trabajo, los trabajos prohibidos, los primeros contratos, los salarios, el descanso semanal e intrajornada, los contratos de aprendizaje, los conflictos entre la patronal y los incipientes sindicatos, entre otros. El informe da cuenta de la inserción en el mercado laboral de inmigrantes, criollos e indígenas, con una postura especialmente moderna para la época.”

El 17 de septiembre de 1904, el médico catalán remite el informe sobre Mendoza,  y otras provincias, en el tomo tercero de su estudio, titulado: El mar de la Viña.

Para desglosar las dimensiones de nuestra provincial, el auditor del Estado nacional elabora veintiocho categorías, las cuáles vamos a sintetizar en tres artículos. En esta segunda parte vamos a sintetizar las siguientes categorías: La vendimia. Las bodegas. Usina de luz y fuerza motriz Fuerza hidráulica. Bodega Barraquero Hermanos. Bodega Arizu Hermanos. Bodega de D. Tomba Hermanos. La verdad de la cuestión vinícola.

Fotos: mendozaantigua.com

               La Vendimia:

La vendimia se hace 6 debe hacerse eligiendo la uva sana, cortándola con cuidado, de manera que caiga en un canasto limpio y apropiado, Una vez llenos, se lleva por los vendimiadores a las calles, donde la echan a unas portadoras cónicas de madera, a las que llaman “canecas”. Llevan estas a los lados dos asas de hierro por las que pasan dos palancas para su transporte. En ellas se vacían los canastos, hasta llenarlas; teniendo entonces un peso total de 90 a 110 kilos, según los establecimientos. El manejo de estas canecas es el trabajo más duro de la vendimia. Trabajo que se podría evitar en sus nueve décimas partes, como lo ha hecho el establecimiento del señor Uriburu en San Juan, teniéndolas en los carros 3 alcanzando los canastos al carrero u otro obrero para que los vacíe en las canecas, con lo que, además de evitarse el trabajo inhumano de subir a pulso semejantes pesos, la uva sufriría menos.

La vendimia se hace a veces a tanto por canasto que se pone en la caneca. El sistema tiene todos estos inconvenientes: que no se eligen bien los racimos, que llevan pámpanos, que se dejan los pequeños, y que se apresura demasiado la cosecha, 3′ se aprietan los racimos en las canecas con exceso. El sistema no puede aplicarse sino con buenos obreros y con una vigilancia eficaz. Cargadas las canecas, les carros van a las bodegas, donde pasan por una balanza, si no han sido pesados en la viñas, y se descargan para echar la uva después a las máquinas  molederas.

En este año, la mayoría de las viñas han pagado 2 pesos, otras 1.80 y otras 2.20 La parte técnica de la operación, según les señores Lavenir y Simois y tedas las personas entendidas, se hace bastante mal, siendo una de las causas primeras de muchas enfermedades en los vinos. Los establecimientos que tienen mayor capacidad de elaboración quieren que se les suministre rápidamente la uva, con en el objeto de no parar el trabajo; pero generalmente lo que requieren es una marcha lenta, porque las canecas, que ya vienen asoleadas de la viña y del viaje, tienen que esperar a veces varias días para entrar en la máquina. Esta falta de capacidad de las bodegas hace que la cosecha, que debería hacerse en 50 d 70 días, requiera 120. Pero, además, hay que tener en cuenta que la cosecha en la mitad del tiempo exigiría doble número de brazos que no sería fácil proporcionarse.

Durante muchos años, pues, no será fácil remediar este inconveniente. Los obreros estables de viña viven bastante bien. El jornal es suficiente, y come en la vendimia trabajan las mujeres y los niños, pueden ahorrar todos. En las cosechas los calores son tremendos, secos, y el trabajo acelerado requiere, pues, una buena alimentación, que en les establecimientos bien organizados se da abundante. Dicho esta que el obrero come mucha uva, que le hace un suplemento de ración importante, y no pierde tiempo, porque no la come grano a grano, sino que de un bocado le saca al racimo para llenar la boca, y en cuatro bocados pela el racimo. Pero, como  en todo , e l abuso es dañino y los obrero s que come n demasiada uva no , tiene n apetito par a los demás alimentos , comen mal y se debilitan, lo que es menos frecuente en los establecimientos bien disciplinado s y que cuidan la alimentación de sus trabajadores.

Las Bodegas:

Pero lo que es rara es que sea n mantenidas las bodegas como la técnica de la industria y la higiene requiere. Hay en Mendoza más de 1. 300 bodegas registradas. Empezando por las canecas, que se limpian como es debido, y acabando por la tonelería y los pisos, que presentan un aspecto gris sucio, se percibe en todas partes, con excepciones.

La construcción de las bodegas es aérea; las cubas y piletas de fermentación están al ras del suelo; algunos los tienen bajo el suelo, el ácido carbónico se acumula y produce algunos accidentes. La expresión de los jugos se hace por máquina, de excelentes. Hay establecimientos que dan salida al ácido carbónico por declive natural; otros por medie de canaletas llenas de agua, y en los establecimientos bien mentados se saca por ventiladores hasta de veinte caballos, sea por aspiración d por repulsión; sobre todo en las péquelas bodegas hay siempre deficiencia. Les trasiegos y rellenos se hacen en las buenas bodegas con bombas centrífugas; en muchas bodegas, eléctricas; le que ha concluido con el trabajo brutal d brazo que antes se exigía a los obreros, y que se conserva en todas las pequeñas. Pero en algunas bodegas, por un error técnico, ya indisculpable, con el objeto de enfriar los mostos, los vacían por abajo y los cargan por arriba, lo que es un trabajo pesado y caro; pero que no puede dejar de afectar al obrero por los gases que se desprenden. Los orujos en las buenas bodegas se manejan bien en general; pero en las pequeñas bodegas se hace casi siempre mal, sucio d insalubre.

Ateniéndome a lo que dicen los señores Lavenir  y Simois, puede asegurarse  que no pasan de cien las que merece n este nombre, y entre ellas una docena sobresalen; las demás se llaman bodega, porque en ellas se experimenta la fermentación a uva, aunque no se haga vino. Por lo demás, he tenido ocasión de comprobar muchos de los errores y vicios de elaboración que hacen notar los señores Lavenir y Simois y el doctor Arata, y del conocimiento que tengo del país y de las personas nace el convencimiento de que se puede reaccionar muy rápidamente en esta industria y reparar los males de la crisis que ha soportado en estos últimos cuatro años, en bien de los viñateros y de la riqueza general.

 

Usina de luz y fuerza motriz Fuerza hidráulica:

Algo que me ha llamado mucho la atención es que en una comarca en que el agua abunda, con pendientes rápidas, capaces de producir energías poderosas, y donde el combustible es tan caro, no hayan adoptado el motor hidráulico d hidroeléctrico; pues por cara que sea la mampostería, dado lo barato, sencillo y económico de las turbinas sistema Hércules, darían una gran economía. Precisamente el agua abunda en la época de las cosechas hasta sobrar. Visité la instalación de luz y fuerza motriz que hay en el Zanjón, justamente con el objeto de darme cuenta de lo que importaría en Mendoza el aprovechamiento de la bulla blanca. Se capta el agua por un diquecito, de mucha menor importancia que cualquiera de los hechos por ml en Santa María. El agua corre por un canal de 800 metros de longitud hasta llegar d la fábrica, hay una compuerta de desagüe. Ella termina en un empedrado, retenido por tejidos de alambre. Esta escollera tiene por objeto evitar el socavamiento de las aguas; error que he visto muy generalizado en el Interior. La conservación es costosa y el objeto se logra muy’ imperfectamente, cuando con una zapata curva, como las que tienen todos los diques de Córdoba, aun los que no son en vertedor, se obtiene una seguridad y efectos completos. Aparte de esto nada hay que criticar en la construcción ni en la instalación; excelente mampostería hidráulica, juntas y revoque muy bien hechos; espacio muy suficiente y emplazamiento muy bien concebido. La turbina es horizontal, colocada en el plano de mayor aprovechamiento posible de la caída; no filtra una sola gota de agua; está instalada en un extremo de la cavidad, en el supuesto de instalaciones posteriores. La dínamo está colocada en un plano al ras del suelo natural, con un cuadro de distribución al frente, dejando amplio espacio para circular. Adolece esta instalación de la falta de guardacorreas, de señales de peligro en el cuadro, y este no está aislado per barandilla li otro medio de prevención.

Esta modalidad es aprovechada por el molino de General San Martin. El molino es del sistema húngaro; muele 12.000 kilos de trigo al día, con un rendimiento de 8.100 kilos de harina,’ demasiado blanca y fina, en opinión de los panaderos. Ne tiene fuerza, dicen, y hay que mezclarla con harinas del Litoral, más amarillas y gruesas pero de más fuerza. Este defecto lo atribuyen d todos los trigos de Cuyo; sin embargo, les de San Juan son más fuertes. El personal del molino consiste en: 10 carreros d 40 pesos. 1 molinero 130 pesos y casa. 4 ayudantes 50 pesos y casa. 1 en la limpieza 40 pesos y casa. 2 embolsadores 40 pesos. 6 peones 40 pesos. Trabajan divididos en dos cuadrillas, una de noche, otra de día. Tienen descanso quincenal. En caso de enfermedad no se les da nada. En el de accidentes, salario, módico y botica, mientras no pueda tomar un seguro. La fuerza d vapor cree que le costaría más del doble y estaría expuesto a mayores interrupciones. No se concibe, pues, que las bodegas no tengan este motor, soles d asociados por grupos de dos, tres o más.

Bodega Barraquero Hermanos:

El doctor Gallegos, gran conocedor de la localidad y de la industria, pues dl mismo es vinatero y bodeguero, es profesor de química allí hace treinta años y s e h a ocupado de la materia con la minuciosidad y talento que lo caracterizan, se prestó a servirme de mentor. L a primer a bodega que visitamos fue la antigua de don Honorio Barraquero, hoy de su s hijos, en Belgrano, y que yo había conocido e n 1873. Está totalmente cambiada; es un edificio enorme de gran altura y de paredes de adobe crudo. Como todas las instalaciones que han sufrido muchos cambios no guarda unidad y continuidad industrial, Actualmente se está construyendo  en el patio de entrada del establecimiento una enorme pileta de ladrillo revocada con cemento portland para depósito de vino.

La bodega propiamente dicha tiene 60 obreros permanente s y en cosecha de 150 a 200, además de 10 0 carrero s y 2 0 capataces. El personal de máquinas y taller mecánico es casi todo extranjero; pero las manipulaciones de la bodega las hace n criollos. E l mecánico gana 150 pesos, 100 el herrero, carpinteros de 3 a 2,50, obreros en cosecha 1,80, en el resto del año 1,40. Los carreros en cosecha gana n 2,2 0 y en e l resto del año 1,60. Los canequeros ganan d e 2,2 0 a 2 pesos; le s peones de 1,70 abajo. Los canastos de uva se carga n de 15 a 2 0 kilogramos y las canecas d e 6 0 a 80, de manera que tienen un pese bruto de 😯 d 100 kilogramos.

Bodega Arizu Hermanos

La bodega de los señores  Balbino  Arizu y Hermano s n o e s de las más grandes de Mendoza, pero se cuenta entre las medianas como productoras; el año pasado  vendió 57,43 3 hectolitros de vino. En cambio es de las mejores construidas y tenidas, y sus vinos gozan de mucho crédito en el mercado.

En la bodega ocupa de 35 a 40 operarios, en su mayor parte españoles y un total de 48 peones. Los carreros ganan en cosecha 1,80 y 1,50 d 1,60 en el resto del año. Los empleados de bodega ganan de 2,50 d 60 pesos al mes y casa. El mecánico 5 pesos diarios, herreros de 3,50 d 4, los carpinteros 3. No hay socorros ni ha tenido accidentes. El obrero extranjero ahorra y se enriquece. Muchos que han trabajado en la casa son propietarios y algunos viven en Europa de rentas. El obrero criollo no ahorra nada, pero se trata bien y come bien. En esta bodega nos dieron a probar un vino blanco, bien superior al que se sirve en los restaurants de Bueno s Aires  y un vino tinto de cuatro años que puede figurar en cualquier mesa.

          Bodega de D. Tomba Hermanos

Otra tarde fuimos a visitar la bodega coloso de la República, propiedad de don Domingo Tomba y Hermanos, que fue fundada por don Antonio Tomba, ex proveedor y contratista en la construcción  del ferrocarril Gran Oeste Argentino, uno de los hombres de mayor y más oportuno arrastre que haya tenido la Republica y que deja una gran fortuna. Este establecimiento elaborara este año, entre uva propia y uva y mosto comprados, de 80 a 90,000 bordelesas de vino.

Los señores Tomba han contribuido mucho a la formación del hospital de Belgrano, a la de la plaza, y ayuda la manutención del hospital. La asistencia en este lugar, es el único  socorro que reciben los obreros en caso de enfermedad o accidente. Por lo que hace a la fábrica en sí. Contra estas bodegas se desarrollan otras, como la del Trapiche, donde la industria está lejos de la especulación. Todo esto apoyada por la Escuela Nacional de Vitivinicultura, que es un verdadero chiche.

La verdad de la cuestión vinícola:

En Cuyo hasta se enojan cuando se les habla de esto; dicen que los falsificadores están aquí; que allí puede ser que no se hagan vinos perfectos, pero no se falsifica. La verdad es que se hace aquí y allá; si bien hay que decir que la crisis actual ha producido este gran beneficio: la convicción de que hay que cambiar de sistema. Como dice el doctor Arata, la causa de la crisis ha sido que se hace mal vino, y su inicio remedio está en hacer vinos buenos. Hay que pensar en este, teniendo en cuenta que la viña ha de ser cultivada mejor, por hombres capaces d quienes el propietario deben asegurar una renta, sino elevada, por lo menos suficiente y remuneradora del trabajo. Debiera pensarse en algo semejante y los contratos que usan los campesinos en Italia con sus patrones, con quienes están asociados en el acto de la producción agraria. Si el cultivo de la viña es por ahora poco remunerador, y es causa de la emigración del obrero agricultor, deténgasele ofreciéndole condiciones que le hagan fácil la vida, combinándolo con otros cultivos a los que el suelo de Cuyo.

Pero no solo debe pensarse en el extranjero, también el Gobierno debe acordarse del campesino, de nuestros paisanos, no solo para hacerlos votar en las elecciones que le interesan, para hacerles servir como soldados cuando la patria está en peligro. »Hay que pensar en dictar leyes protectoras que les defiendan, en escuela que les instruya, en darles enseñanzas de principios que formen el carácter y la moralidad, tan deprimida ahora por faltas que no pueden imputarse tedas d las familias de donde proceden. Todos están contestes en que la uva la materia prima del vino, es excelente, y que se pueden hacer vinos buenos, hasta confundirse con los similares extranjeros que obtienen buenos precios en nuestro mercado. Sobre este punto no hay que insistir, es hecho desfavorable que los mostos, salvo el defecto de acidez, pueden en condiciones favorables producir vinos excelentes La resurrección de la industria vinícola de Cuyo, comprendemos que no es obra rápida. Necesita tiempo y dinero.

Bodegueros, viñateros y obreros no tienen ni nociones de las ventajas de la asociación, y el egoísmo impera, como la competencia rabiosa. La crisis, llegada a su algidez el año pasado, parece que ha despertado el instinto de conservación, pero las utilidades del presente año son demasiado grandes y es fácil que hagan pasar el susto. De ahí que yo no tengo esperanzas sino en la cuestión obrera. Ese letrero que dice; «Se necesitan peones», es el punto de partida en la senda de los progresos. Se pensará en el gran instrumento, en la máquina para sustituido, vendrá la ley que provocará la asociación, y la cosa marchará, y si así no sucede, caerá.

Referencias bibliográficas:

Massé Bialet, 1904, INFORME SOBRE EL ESTADO DE LAS CLASES OBRERAS EN EL INTERIOR DE LA REPIJBLICA, Departamento Nacional de Trabajo, Ministerio del Interior, tomo tercero.

 

 

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